Las decisiones que implican un gasto económico y que además también conllevan algún tipo de reforma a muchos de nosotros se nos pueden hacer cuesta arriba. Si lo que ronda por tu mente es cambiar bañera por ducha y mampara hoy te vamos a ayudar a tomar esa decisión. Hay que tener algunas cuestiones fundamentales en cuenta, pero queremos partir de la base de que tener una bañera ni es anticuado, ni está mal, ni es peligros. De hecho lo ideal sería contar con baños con bañera y ducha teniendo espacio y dinero, pero a muchos de nosotros nos toca decidirnos por una u otra. Las bañeras aportan un sinfín de ventajas, pero hoy hay que ayudar a esos indecisos que no saben si dar el paso y cambiar una bañera por un plato de ducha.

Cambiar bañera por ducha y mampara en 5 claves

1. Cambio estético

Una de las primeras cuestiones por las que puedes decidirte a cambiar bañera por ducha y mampara puede ser una cuestión meramente estética. Al fin y al cabo los platos de ducha ocupan menos tanto espacial como visualmente. Si es un baño pequeño estarás ganando amplitud visual, que además puedes acabar de mejorar escogiendo una mampara de ducha transparente. Esta, al dejar pasar la luz y dejar ver hasta la pared, te regalará un baño mucho más luminoso y amplio del que te daba una vieja cortina de bañera. Ahora bien, puedes estar pensando en reformar solo la parte de la bañera y te empiezan a surgir dudas sobre el alicatado y la obra, ¿es así?

2. Reforma sencilla

Muchas veces pensamos que una reforma para cambiar bañera por ducha y mampara va a ser una auténtica locura y no tiene por qué. Para empezar, para hacer este cambio no es necesario que reformes el baño completo si no quieres. Si tienes el presupuesto y las ganas, obviamente reformar de manera integral este espacio puede arrojarte grandes resultados estéticos, pero no es para nada necesario. Puedes decidir solo cambiar la bañera por la ducha y una buena mampara. ¿Qué tienes que tener en cuenta? Como ves, si no quieres, no necesitas realizar una reforma integral ahorrando así en recursos y tiempo. ¡No es tan complicado como parece!

3. Ahorro de agua

Otro de los motivos que te pueden impulsar a cambiar bañera por ducha y mampara es el ahorro de agua. Tanto por motivos económicos como medioambientales el ahorro de agua que se puede llegar a lograr al cambiar la bañera por la ducha es significativo. No obstante, si estás pensando que este es un aspecto fundamental, puedes seguir algunos consejos para seguir ahorrando agua incluso cuando instales la ducha:

Instalar grifería termostática

Los grifos termostáticos permiten alcanzar la temperatura deseada más rápidamente y mantenerla estable, evitando desperdicios mientras se ajusta el agua.

Elegir rociadores de bajo consumo

Los alcachofas o rociadores eficientes están diseñados para reducir el caudal sin perder confort, ayudando a disminuir el consumo diario.

Cerrar el agua mientras te enjabonas

Un gesto sencillo pero muy efectivo es interrumpir el flujo de agua durante el enjabonado o la aplicación de champú.

Reducir el tiempo de ducha

Disminuir unos minutos el tiempo bajo el agua puede suponer un ahorro considerable a lo largo del año.

Revisar posibles fugas

Mantener en buen estado la instalación y asegurarse de que no haya goteos evita pérdidas innecesarias.

Optar por sistemas eficientes

Actualmente existen soluciones que combinan confort y eficiencia, permitiendo disfrutar de una ducha agradable sin renunciar al ahorro.

4. Más accesible

Una de las grandes cuestiones que nos hace querer cambiar bañera por ducha y mampara es la accesibilidad, especialmente en el caso de personas de edad avanzada, con movilidad reducida o niños. En el caso de las personas con movilidad reducida si hay que reformar el baño un plato de ducha a ras de suelo será un requisito. Acompañado de mamparas asistenciales por si un cuidador necesita echar una mano en las tareas de higiene diarias será la combinación perfecta. También las abatibles sin perfiles inferiores son una buena opción para estos casos. Cuando nuestros hijos alcanzan cierta edad nos va a resultar mucho más cómodo que tomen una ducha, además para ellos entrar y salir de este espacio resultará también muchísimo más fácil.

5. Más seguro

Cambiar bañera por plato de ducha y mampara implica ganar en seguridad en el cuarto de baño, especialmente si antes lo que teníamos era una anticuada cortina de bañera. Las mamparas de ducha evitan salpicar al exterior del plato por lo que nos estamos evitando posibles resbalones en el aseo, una de las zonas de la casa, junto con la cocina, donde más accidentes domésticos se producen. Además, los platos de ducha en la actualidad incorporan una capa antideslizante que asegura mucho más nuestra estabilidad, sintiéndonos más cómodos y seguros en este espacio que en un plato de ducha antiguo o que en una bañera, cuyas curvas la hacen más resbaladizas.

¿Te has decidido a dar el cambio finalmente?

Si es así, siempre puedes elegir entre las diferentes mamparas de ducha en solomamparas.es y encontrar la que mejor se adapte a tu nuevo plato y tu nuevo espacio, ¡seguro que la disfrutarás durante muchísimos años!