Saber cómo limpiar una mampara corredera es necesario para mantenerla perfecta durante mucho más tiempo.
Sin embargo, aunque hay muchos consejos en la red, algunos pueden dañar el vidrio, el acabado el antical o la estructura de nuestra mampara de ducha. Dependiendo del material con el que esté fabricada, se deberá limpiar de una forma u otra. Es por eso que hoy te contamos los consejos definitivos sobre cómo limpiar una mampara corredera para dejarla como nueva.
¿Qué tipo de mampara corredera tienes?
Lo primero que necesitas saber es de qué material está fabricada la tuya. ¿Se trata de una mampara de ducha de cristal? ¿O una mampara de ducha acrílica?
Lo necesario para mantener tu mampara corredera como nueva
Una rasqueta de goma limpia-cristales, un paño que no deje pelusas, amoníaco, alcohol y vinagre. Estos son los elementos que necesitarás para dejar tu mampara corredera como nueva cada vez. Te contamos
cómo utilizar cada uno según el tipo de mampara que tengas:
1. Mampara corredera de cristal
Siempre es mejor prevenir que curar, ¿no crees? Así que ten siempre cerca de la ducha una rasqueta de goma limpia cristales y pásala rápidamente cada vez que te duches. Este simple gesto te facilitará muchísimo el trabajo que viene a continuación. Cuando te dispongas a limpiarla a fondo, prepara una solución a base de agua y vinagre. Moja una esponja limpia y pásala haciendo círculos por el cristal. Una vez hayas acabado, limpia la solución con agua y, para terminar, pásale un paño limpio y seco por toda la superficie. Eso sí, escoge uno que no deje pelusas. Si quieres dar el perfecto toque final, moja un paño limpio con un poco de agua y zumo de limón.
¡Despertará el máximo brillo de tu mampara corredera!
2. Mampara corredera acrílica
Este material tiene la particularidad de perder la nitidez más rápidamente, así que, atento a estos trucos sobre cómo limpiar una mampara corredera de acrílico para mantenerla genial, perfecta como el primer día. Limpiar la mampara de acrílico a diario también buena idea.
En este caso, limpia tu producto con un paño seco cada vez que te duches. Para una limpieza más profunda, la mezcla ideal lleva un poco de alcohol, amoníaco y agua.
Lo mejor es prepararlo, ponerlo dentro de un spray y rociarlo sobre la superficie de metacrilato. Una vez tengas toda la mampara cubierta, utiliza un paño húmedo para limpiar y secar.
¿Y qué pasa con la estructura de mi mampara corredera?
Indudablemente, la mampara no está sólo formada por los paneles de vidrio o acrílico, sino que también tiene una estructura que sostiene las hojas. Para saber cómo limpiar una mampara corredera, no podemos olvidarnos de ella. Puedes hacerte con productos especializados para mantener el acero o el aluminio, pero también existen ciertos remedios caseros que puedas aplicar:
Agua tibia y jabón neutro
Es la opción más sencilla y recomendable para la limpieza habitual. Ayuda a eliminar suciedad sin dañar los materiales.
Vinagre blanco diluido
Muy útil para eliminar restos de cal en perfiles y pequeñas zonas metálicas. Se aplica con un paño o pulverizador, se deja actuar unos minutos y después se aclara.
Paño de microfibra
Ideal para limpiar y secar la estructura sin rayarla, dejando un acabado limpio y sin marcas.
Bicarbonato de sodio (en casos puntuales)
Puede utilizarse para manchas más resistentes, aplicándolo con suavidad y retirándolo posteriormente con agua.
Limpieza de los raíles
En las mamparas correderas, es importante revisar periódicamente los carriles superior e inferior, retirando residuos acumulados con un cepillo pequeño o un bastoncillo.
¡Voilá!, así
podrás tener siempre tu mampara corredera como nueva.